Tu negocio ya
no cabe en un
Excel.
Construimos el sistema interno, el panel o la automatización que tu equipo necesita — y que hasta ahora nadie se sentó a programar bien. Sin escuadrón de ventas, sin capas de gestión: hablás directo con quien escribe el código.
Cuatro formas de sacarte un dolor de cabeza operativo
No vendemos "transformación digital". Resolvemos el problema puntual que te hace perder horas todas las semanas.
Software a medida
El sistema que se adapta a cómo trabaja tu equipo, no al revés. Gestión de inventario, CRM interno, facturación, lo que sea que hoy vive repartido en cinco planillas distintas.
Automatización
Si tu equipo copia y pega datos entre sistemas, hay una integración esperando ser escrita. Conectamos tus herramientas para que la información se mueva sola.
Paneles y reportes
Datos que ya tenés pero que nadie mira porque están enterrados en una base. Te armamos el panel que tu gerencia revisa todos los lunes.
Apps web y móviles
Desde el primer prototipo hasta la versión que usan miles de personas. Construimos pensando en quién va a mantener esto en dos años — probablemente nosotros.
Rescate de sistemas
Heredaste un sistema que nadie entiende, escrito por alguien que ya no trabaja ahí. Lo leemos, lo documentamos y lo dejamos en un estado que puedas tocar sin miedo.
Desarrollo continuo
Para cuando el trabajo no termina con un proyecto. Nos sumamos como si fuéramos parte de tu equipo técnico, con la misma gente todas las semanas.
Cuatro entregas, no cuatro reuniones
Cada etapa termina en algo que podés tocar, no en una presentación. Si algo no sirve, lo sabés en una semana, no en tres meses.
Entendemos el problema real
Nos sentamos con las personas que usan el proceso a diario, no solo con quien lo pidió. Casi siempre el problema que nos cuentan no es el que hay que resolver primero.
Armamos un esqueleto funcional
Una versión mínima, fea pero real, que ya hace lo importante. La probás con datos de verdad antes de que invirtamos un solo día más en pulirla.
Construimos en ciclos cortos
Entregamos cada una o dos semanas. Vos decidís qué sigue según lo que ya viste funcionando, no según un plan que armamos antes de empezar.
Quedamos cerca
El equipo que lo construyó es el que responde si algo falla un sábado. No hay traspaso a soporte de nivel 2 ni ticket que se pierde en el camino.
Algunos problemas que ya resolvimos
Sin logos prestados ni cifras infladas — esto es lo que cambió, en números que el cliente nos dejó compartir.
De tres Excels a un sistema de inventario en tiempo real
Una distribuidora con 4 depósitos coordinaba stock por WhatsApp y planillas que nunca coincidían entre sí. Construimos un sistema central con lectura de códigos de barra y alertas automáticas de quiebre de stock.
Turnos que se confirman solos
El equipo de recepción pasaba media mañana confirmando turnos por teléfono. Armamos un sistema de recordatorios automáticos con reprogramación por WhatsApp, conectado a la agenda existente.
Un panel que reemplazó doce informes mensuales
Cada cliente del estudio recibía un PDF armado a mano. Hoy entra a un panel propio, siempre actualizado, y el equipo contable dejó de armar reportes manualmente.
Rescate de un sistema de inscripciones de 2016
Heredaron un sistema en PHP sin documentación que se caía cada inicio de ciclo. Lo auditamos, lo reescribimos por partes sin frenar las inscripciones, y lo dejamos con tests que avisan antes de que algo se rompa.
"Le pedimos un presupuesto a tres lugares más. Núcleo fue el único que nos hizo menos preguntas de venta y más preguntas sobre cómo trabaja realmente nuestro equipo."
Seis personas, sin capas en el medio
No hay account manager traduciendo entre vos y el equipo técnico. La persona con la que hablás en la primera llamada es la que después revisa el código.
Joaquín Reyes
Backend & arquitecturaLucía Ferraro
Frontend & productoDiego Maldonado
Infraestructura & datosCamila Aguirre
Relación con clientesLo que casi todos preguntan antes de escribirnos
La mayoría de nuestros proyectos arrancan con equipos de entre 5 y 80 personas. No tenemos un mínimo de facturación para conversar: si el problema es real y concreto, nos interesa escucharlo.
Depende mucho del alcance. Un sistema interno acotado suele arrancar en el rango de unos pocos miles de dólares; un producto más grande con varios módulos puede llevar meses. En la primera llamada te damos un rango realista, no una cifra de catálogo.
Pasa casi siempre, y está bien. Por eso trabajamos en ciclos cortos: vas viendo resultados cada una o dos semanas y podés redirigir el trabajo sin perder lo ya construido.
Vos. El repositorio es tuyo desde el primer commit, con documentación suficiente para que cualquier otro equipo lo pueda tomar si en algún momento decidís no seguir con nosotros.
Sí, es la parte del trabajo que más nos importa. Ofrecemos planes de soporte continuo, pero también podés irte con el código y volver solo si algo puntual lo necesita.
Contanos qué proceso te está volviendo loco esta semana
Sin formularios eternos. Una llamada de 20 minutos para entender si podemos ayudarte, y si no, te lo decimos directo.